1. JUGARLE AL GINECÓLOGO: Es entendible que sientas curiosidad por ver una vagina de cerca… hazlo, pero no abras sus labios vaginales hasta los extremos, como si fueras a practicarle un exámen. Recuerda que la delicadeza es un factor muy importante durante las relaciones sexuales.
  2. SACUDIENDO LA CABEZA: No imites las escenas de las películas porno -todo lo que sucede allí es puro choro-, sobre todo la parte en la que el tipo saca la lengua y sacude su cabeza entre las piernas de la chava hasta que sus orejas se pegan con los muslos de ella. Se ve ridículo y no ayuda en nada.
  3. CHUPETONES CLITORIDIANOS: Tan de moda en las escuelas, los famosos chupetones son la evidencia de que estuviste atascándote con ella. Sin embargo, limitate a dárselos -si es que le gustan- en el cuello o en los brazos, nunca se lo hagas en el clítoris, pues es un área muy sensible y delicada, y podrías lastimarla.